domingo, 5 de agosto de 2012

Dilemas de una Hoja volteada

Dilemas de una Hoja volteada

Vivimos a diario una persecución de nuestras acciones, pensando si quizá tomamos una decisión que termine por desplazar un ideal y hasta el sentimentalismo que le confiamos a lo que vemos y queremos.

Los logros son una perspectiva que le damos a nuestras acciones, y el secreto – por adelantado – es ver todo lo que hacemos por decisión unánime de mente y corazón, como un logro positivo. Ahora bien, si todo es bueno, ¿en donde están las caídas? ¿En donde están los sueños rotos y frustrados? Probablemente aun estén en nuestra cabeza y por lo tanto es totalmente necesario tener un ideal insípido que hemos buscado, mas nunca hemos encontrado, así buscarlo con el corazón y no por su “olor”.

El punto se encuentra en lograr dar vuelta a la hoja, ver a trasluz ese mensaje subliminal que nos dejan los tragos amargos, a abrirnos a nuevas perspectivas y dar credibilidad a nuestro cometido de tomar una forma involuntaria, no conveniente y que por lo tanto dejamos de buscar. Es decir: si no salió bien, hicimos todo a nuestro alcance, y no funciona, de hecho reconocer que si funciono. Nos muestra algo: no es conveniente.

Ahora, reconocer cuando simplemente no conviene, o no se da porque no nos entregamos, no será difícil si sabemos claramente lo que buscamos, ya que si nos entregamos totalmente, de inmediato tendremos nuevas oportunidades, o acaso llamarles nuevas perspectivas, ya que la mayoría de veces se encuentran en gama frente a nosotros, y nos cegamos por simple capricho de ve únicamente ver lo que deseamos.

Dormir es solo el tercer paso, ya que si nos estamos entregando, disfrutaremos de esa aventura y nos llevará a soñar. Probablemente pensemos que cerrar los ojos significa miedo, cuando realmente es la mejor manera de informarnos que todo va bien, cuando conseguimos lo deseado con mucho esfuerzo.

El reto ahora queda con una incógnita: ¿dormiremos mientras lo buscamos?

No hay comentarios:

Publicar un comentario